En un espacio académico que reunió a investigadores de Italia y Colombia, la Universidad del Magdalena llevó a cabo el Segundo Seminario Internacional de Prosocialidad, donde docentes, estudiantes y actores educativos conocieron avances científicos y experiencias de intervención alrededor del tema.
El evento contó con expertos de las universidades Sapienza de Roma y Roma Tre, que han sido aliadas estratégicas de UNIMAGDALENA desde hace más de 10 años, en iniciativas de investigación, formación internacional y desarrollo de habilidades prosociales en las escuelas.
El seminario fue liderado por el Grupo de Investigación Cognición y Educación, adscrito a las facultades de Ciencias de la Salud y Ciencias de la Educación. Este permitió reflexionar sobre la prosocialidad en niños, niñas, adolescentes y adultos jóvenes, como un comportamiento voluntario y basado en valores que promueve la convivencia, la paz y el bienestar psicológico.
“Hemos afianzado y fortalecido una línea de investigación alrededor de este tema relevante para la psicología, la educación y las licenciaturas. Ahora participamos de manera más activa con trabajos que dan cuenta de los avances conceptuales y de investigación sobre prosocialidad”, manifestó la doctora Elda Cerchiaro Ceballos, directora del grupo de investigación.
Del conocimiento a la transformación
La psicóloga magíster Karen Ávila Labastidas, directora del Programa de Psicología, explicó que el proyecto es resultado de una sólida trayectoria construida entre Colombia e Italia que, además, ha contribuido al sostenimiento de la doble titulación de esta unidad académica.
“Este seminario se ha convertido en un espacio de discusión, reflexión y análisis alrededor del tema, producto de los trabajos de investigación de las tres universidades. Es una oportunidad invaluable para la formación de nuestros profesionales”, afirmó la directora Ávila.
A partir de esto, la comunidad científica ha trascendido del estudio a la intervención de la conducta prosocial, debido a que las competencias socioemocionales han adquirido un lugar central en las políticas públicas colombianas.
En este sentido, la Universidad del Magdalena pone los conocimientos, resultados y herramientas derivados de la investigación al servicio de rectores, docentes, psicoorientadores y estudiantes de colegios, en aras de generar transformaciones en estos entornos con modelos y estrategias eficientes.
Así pues, las presentaciones abordaron la prosocialidad desde distintas perspectivas: su desarrollo a lo largo de la vida y sus variaciones entre culturas; su expresión en contextos escolares rurales y urbanos y en los niveles escolar y universitario; y su importancia para la inclusión, el desarrollo moral, la convivencia y el bienestar.
Para la profesora Concetta Pastorelli (Universidad Sapienza de Roma), quien desde la década de los 80 ha investigado este comportamiento, estudiar e intervenir la conducta prosocial en contextos sociales cambiantes permite comprender las transformaciones sociales y los desafíos que enfrentan las nuevas generaciones.
“Es importante investigarlo, pero es más importante intervenir, porque este comportamiento pone la base para la buena convivencia social y contrasta la violencia y la antisocialidad. La investigación es necesaria para capturar y observar los cambios que tenemos en el tiempo”, concluyó.
Impacto en la educación y el territorio
El diálogo con académicos permitió reconocer que el comportamiento prosocial y en general las competencias socioemocionales son herramientas transversales para todas las profesiones y, por tanto, deben fortalecerse desde la primera infancia.
Por ello, el profesor Giovanni Vecchio, de la Universidad Roma Tre, resaltó la realización de este evento académico: “Un agradecimiento particular a la vivacidad con la que la Universidad del Magdalena promueve estas iniciativas y el intercambio entre estudiantes y profesores, que son el motor de este desarrollo de los conocimientos”.
A esta opinión se sumó Virginia Barrero Toncel, investigadora de UNIMAGDALENA y la Universidad Sapienza de Roma, quien argumentó que el territorio necesita un compromiso cívico con un mayor nivel y, por ende, es clave promover la prosocialidad desde la función formadora de la Alma Mater.
“La Universidad del Magdalena tiene un impacto fundamental y la posibilidad de llegar al contexto escolar, en las diferentes fases: en la infancia, en la adolescencia y en la transición hacia la adultez emergente”, expresó Barrero.
Por su parte, Óscar Rojas Aguilar, profesor de la Escuela Normal Superior San Pedro Alejandrino, aseguró que la evidencia científica presentada durante el seminario ofrece herramientas para responder a las necesidades emocionales de niños y jóvenes desde la escuela.
“Nuestro país tiene profundas heridas que han generado diferentes violencias. Por tanto, debemos trabajar por una escuela que busque sanar”, sostuvo, reconociendo que las investigaciones pasaron del escritorio a abordar las realidades del territorio.
Con este segundo seminario, UNIMAGDALENA reafirma su compromiso con la generación de conocimiento científico, la cooperación internacional y la promoción de estrategias que contribuyan al bienestar, la convivencia y el desarrollo humano en los territorios.
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