Duros cuestionamientos han lanzado los diputados de la Asamblea del Magdalena, ante la “encarguitis” que ha quedado en evidencia, luego de las diferentes citaciones a debate de control político a las que han acudido los funcionarios de la gobernación del Magdalena.
La “encarguitis” es una práctica burocrática que consiste en encargar a secretarios de despacho en varias dependencias, para ahorrar gastos de nómina y destinar esos recursos a contratación por OPS.
La mayor muestra de dicha práctica, quedó en evidencia durante el debate de seguridad al que asistió Nayara Vargas, quien es en propiedad la alta consejera de Paz del departamento, pero al mismo tiempo está encargada de la secretaria del Interior y de la secretaría de la Mujer y Género.
Así mismo, fue fuertemente criticado en el debate al contrato de las fotomultas, el secretario Privado de la gobernación, Fabián Bolaños, quien asistió como encargado de la Oficina de Tránsito.
Pero la “ encarguitis” no termina ahí, el jefe de la oficina de Turismo Eduardo Brito Salas, está encargado de la Oficina de Pasaporte y la Oficina Asesora de Comunicaciones.
De acuerdo con los diputados, esta malsana práctica demuestra que las dependencias no se están manejando con la suficiente idoneidad, ya que se genera una sobrecarga de trabajo en los funcionarios y esto afecta la gestión de proyecto y obras importantes para el departamento.
Pero las críticas van más allá cuando afirman los miembros de la duma departamental, que mientras en el departamento existe un importante déficit de empleabilidad, hay cientos de profesionales esperando una oportunidad laboral, en entidades como la gobernación del Magdalena, se concentra el trabajo en unos pocos, que tienen que cumplir condiciones de fidelidad y servilismo a un grupo político determinado.
