En un giro inesperado, la reforma educativa impulsada por el Gobierno de Gustavo Petro ha renacido de las cenizas.
Tras semanas de incertidumbre y múltiples obstáculos, el proyecto de ley estatutaria de Educación ha sido aprobado por unanimidad en tercer debate por la Comisión Primera del Senado, quedando a solo un paso de convertirse en ley de la República.
La aprobación se da después de una mesa de trabajo con la ministra de Educación, Aurora Vergara, los ponentes de la reforma a la educación; María José Pizarro, Ariel Ávila, Aída Quilcué y Julián Gallo, donde se alcanzó un consenso entre las ponencias alternativas que se habían presentado al Congreso.
La de Gobierno y la de la oposición, firmada por los senadores David Luna; Alfredo Deluque, Germán Blanco y Juan Carlos García.
La iniciativa tendría que quedar aprobada antes del 20 de junio, cuando finalizan las sesiones del Congreso de la República.
Desde el presupuesto general de la Nación se destinarán durante el cuatrienio 2023-2026 cerca de $9,2 billones adicionales para fortalecer la educación superior pública y avanzar en el proceso de ampliación de cobertura del sector.
La apuesta del Gobierno nacional para generar 500 .000 nuevos estudiantes en programas de pregrado contará con una inversión de $4,2 billones para el incremento de la base presupuestal de las Instituciones de Educación Superior públicas, así como para garantizar que los nuevos estudiantes cuenten con gratuidad en su matrícula y cerca de $5 billones para financiar el nuevo Plan de Infraestructura Educativa para la construcción de más de 100 sedes.
