Se conoció a través del TIEMPO que más de 40 mujeres aseguran haber sido abusadas por Luis Fernando Ramón, pastor de una reconocida iglesia evangélica en la ciudad.
Los testimonios recopilados revelan un patrón de violencia de género y abuso de poder por parte del líder espiritual, dejando a la congregación, con casi dos mil feligreses, profundamente estremecida.
Según las declaraciones de las afectadas, el pastor habría utilizado su posición para ganarse la confianza de las mujeres, aprovechándose de ellas de manera deshonesta y llegando incluso a cometer actos de abuso sexual. La situación se agrava debido a que el pastor posee material comprometedor, lo que ha generado temor e inseguridad entre las denunciantes.
“Para el 2023, el pastor sostenía relaciones sentimentales simultáneas con más de 16 mujeres”, precisa la representante de las víctimas.
Norma Vera detalla que el perfil buscado por el pastor dentro de la congregación incluía a mujeres mayores de 25 años, que transitaban por una crisis emocional o tenían heridas emocionales, motivándolas a encontrar en él consejo espiritual.
Muchas de las víctimas se mantienen en anonimato por pertenecer a la iglesia y por temor al reproche social. “El impacto en sus vidas espirituales, mentales y físicas ha sido devastador, con varias mujeres reportando crisis de ansiedad, depresión, y otros síntomas de estrés postraumático”, dijo la defensora de derechos humanos Norma Vera.
Uno de los relatos más graves incluye a una mujer que, después de consumir una bebida proporcionada por el pastor, no recuerda cómo terminó siendo abusada sexualmente.
Aunque el representante legal y presidente de la iglesia es Luis Fernando Ramón, la comunidad cristiana en su mayoría se niega a que regrese como pastor evangelizador porque ya no creen en sus enseñanzas.
Este año, el pastor había sido condecorado por la Asamblea del Magdalena por su contribución positiva a la sociedad a través de su ministerio religioso.
